Mostrando entradas con la etiqueta Rio Grande. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rio Grande. Mostrar todas las entradas

26 de marzo de 2010

Rio Grande, Tierra del Fuego

Dos meses y once días han pasado desde mi arribo a Rio Grande. Dos meses y once días atrás tenía el tobillo del tamaño de la rodilla, discapacitandome para caminar, obligándome a quedarme en esta ciudad por más tiempo del que mi prejuiciosa primera impresión me hubiese permitido quedarme. Dos meses y once días atrás conocía al Camping del Club Náutico, un ambiente que no esperaba se hiciera mi hogar por semejante estadía. Hace dos meses y once días me abría la puerta del club y daba la bienvenida Willie, alguién que es hoy un amigo, una persona que da incondicionalmente. Dos meses y once días atrás ni pensé en estar escribiendo "dos meses y once días atrás", pero lo estoy haciendo. He pasado grandes momentos, rodeado de un clima positivo y de gente sencilla con grandes historias. A un día de mi partida me encuentro con nuevos amigos, nuevas experiencias y muchos aprendizajes que llevaré conmigo a donde me lleve la vida, siempre. Estoy feliz de haber superado mi prejuicio -de haberme equivocado en mi primera impresión- y de haber vivido en el rincón más lindo de la ciudad. Volveré y no seré millones, seré uno, pero volveré.

8 de marzo de 2010

Melodías pasajeras

Después de algunos días en Ushuaia, Juan -el bahiense- regresó al camping acompañado por Michael Catti, un jóven nacido en California, EEUU, quién recorre las américas hace más de dos años junto a su guitarra; su mujer amante.

Michael goza de los amaneceres y de los atardeceres de la vida, de lo lindo y lo feo, lo elaborado y lo sencillo, del ruido y del silencio. Su alegría se transmite al ambiente y a quienes lo rodean, iluminando habitaciones con risas, ignorando absolutamente aquellas miradas serias que no comprenden la felicidad espontánea.

Si su sentido del humor ilumina habitaciones, su música ha de iluminar estadios. De tangos a boleros, de cumbias a rock n'roll, de bossa nova a folklore, su repertorio crece a medida que viaja. Compartimos, quienes estabamos en el camping durante su estadía, días y noches de acordes, escalas, arpegios y talento combinados con amor por su arte y pasión por seguir nutriendolo.

Michael hace cantar a la guitarra; él la acaricia con sus dedos y ella emite sonidos, y juntos decoran los oídos y animan el alma de quienes tienen el placer de escuchar sus melodías pasajeras.


Foto: Matías, Michael y Juan interpretando El país de la libertad de León Gieco
Nota: Michael vivió 6 meses en Concepción, Chile -ciudad afectada por el terremoto sucedido en febrero- allí tiene grandes amigos y amigas que perdieron sus casas. En este momento Michael se encuentra en camino a Concepción esperando poder animar a las víctimas con su música y ayudar, como pueda, a sus amigos. "¡Fuerza amigo!"

2 de marzo de 2010

Pasatiempos


Decorando una mesa de luz con estilo Collage, a partir de cortes de revistas.


1 de marzo de 2010

El gourmet

Hace ya algunos días, la llegada de nuevos turistas no es noticia. Dos suizos en moto y un muchacho de Bahia Blance son nuestros únicos huéspedes. Más que un camping, hemos formado una pequeña comunidad en la que compartimos charlas, entretenimiento y comidas.

La primer noche, Juan, el bahiense, cocinó pizzas caseras a la parrilla. Una de ananá y jamón, una de huevo, una de morrón y tomate y una de cantimpalo; cuatro pizzas que dieron el toque original a la cena, rompiendo con la monotonía de carne con carne.



La noche siguiente, los suizos cocinaron pasta con una salsa un tanto pesada; crema, huevo, queso y panceta frita. Una delicia que nos costó una molestia hepática por un buen rato antes de ir a dormir.



Para completar el fin de semana gourmet, me tocó cocinar; opté por hacer empanadas caseras; 3 docenas de carne y 3 de pollo.




Hice una cantidad de empanadas un tanto exajerada para las 8 personas que eramos a la mesa; sin embargo comimos hasta reventar y dejamos relleno de carne para hacer un pastel de papa, y varias empanadas para comer durante la semana.

Pese a la poca gente y al poco movimiento, estamos experimentando una gran variedad gastronómica y muy buena onda.

5 de febrero de 2010

Ovejas y más ovejas

A pocos kilometros de la ciudad, en la inmensidad del campo, hay una estancia que lleva años en el negocio de la esquila de ovejas. La estancia María Behety, fundada en 1897, tiene el galpón de esquila más grande del mundo con capacidad para 7000 animales y con cuarenta tijeras, lo que hace a una esquila corta en tiempo pero eficaz. Todos los años llegan del norte los encargados de esquilar manualmente a las ovejas, a un ritmo de una oveja cada cuatro minutos.


No pude verlos con las manos en acción, pero disfruté de la gran cantidad de ovejas en el corral y de las edificaciones pintorescas de la estancia.

Galpón de esquila:



Iglesia de la estancia:



Día de campo



Un día de campo, un día fuera de la ciudad, un día de sol, un día de nuevas aventuras...


Saliendo de la ciudad, la extensión del campo fueguino es infinita. Un horizonte de 360° marcado por obras exclusivas de la naturaleza; el rio, los montes, los cerros nevados al sur, lejos de las edificaciones y cerca de un ambiente que edifica el alma.


Avistamos aves de todo tipo; bandadas inmensas de bandurrias a orillas del río Grande, águilas de varios tipos, pechito colorado, ratonas, y hasta cóndores planeando en el viento, volando a no más de cinco metros de nuestras cabezas. Un espectáculo único, emocionante e imposible de explicar con palabras y fotos.



Cóndores, águilas y demás aves de carroña:



Bandurrias:


4 de febrero de 2010

Navegando las aguas del sur


Después de varios días sin tregua de vientos, lluvia y frio, amanecí temprano como consecuencia del fuerte sol matutino; solitario, sin nubes alrededor.


Tomando unos mates con Willie, mirando por los grandes ventanales del Club, notamos que las condiciones del clima y del agua eran óptimas para salir a navegar.



Desde mi llegada al club, he estado rodeado de historias de navegación, siempre acompañado por un techo de kayaks, lo cual despertaban mi curiosidad natural por experimentar algo distinto a lo cotidiano; navegar, flotar sobre una superficie inestable.



Salimos a navegar en una canoa, impulsada por un pequeño motor con problemas de arranque y en el carburador; por las dudas cargamos un par de remos, no es ideal quedar varado en medio del rio, impulsados por la marea y el viento, rodeados de aguas demasiado frias para soportar sin un traje adecuado.

Por suerte el motor fue suficientemente amable, y, junto a la canoa, nos brindó un paseo súmamente agradable.

En el muelle del viejo frigorífico vimos un castor entretenido con la madera vieja del mismo, y también avistamos tres Garzas Bruja, las cuales suelen ser escazas en el norte de la isla.

Fue una gran experiencia, la cual espero repetir alguna vez. También me han dado ganas de salir a remar en kayak, lo cual espero poder aprender.

31 de enero de 2010

A puro kayak, de cara al viento


Conocí a los kayakistas de la travesía "De cara al viento". Ellos compartieron, entre trucha y vino, sus aventuras y experiencias. Casi 300 después de iniciar su viaje, se mostraron contentos y cansados, con ganas de ver a sus amigos, con deseos de volver a la calidez de Tigre, y con grandes proyectos para lo que les espera ahora que ha finalizado su expedición.
Son tres jóvenes con distintas personalidades, soñadores, aventureros, sencillos, que han cumplido con su objetivo de manera inolvidable. Algo que destaco es que son súmamente modestos en relación a su histórico logro náutico, una característica que hoy en día se ve poco.
Kayakistas - Los palistas de las expediciones "Tierra del Fuedo Expedition 2010" (New York, EEUU) y "De cara al viento" (Tigre, Buenos Aires, Argentina) juntos en el Club Náutico Ioshlelk-Oten el 30/01/2010
-de derecha a izquierda: Agustín García Albarido, Biff, Marcus, Diego Lamas y Luis García Albarido-

Su viaje me ha motivado nuevamente a organizarme mejor para el inicio de mi propia travesía.

30 de enero de 2010

A puro kayak



Anoche llegaron al camping, dos aventureros de E.E.U.U., quienes habían emprendido una travesía en kayak. Su objetivo era navegar alrededor de toda la isla, desde Punta Arenas -en Chile- pasando por Ushuaia, el Estrecho de Le Maire, subiendo de sur a norte por el Atlántico, pasando por Rio Grande, hasta regresar a Punta Arenas ingresando por el Estrecho de Magallanes. Una aventura emocionante la cual seguimos via internet por medio de un programa que rastreaba su posición, proporcionada por un telefono satelital. Los últimos diez días, su posición, según el programa, parecía fija, como si no podían avanzar, lo cual luego confirmamos que era cierto, estaban varados por las condiciones climáticas desfavorables; fuertes vientos, barreras de olas y rompientes inmensas, y muy alejados de cualquier proveduría o ruta terrestre.
Cuando ya comenzabamos a preguntarnos que iban a hacer, sentimos un golpe en la puerta de entrada del club, allí estaban Marcus y Biff, con sus equipos pero sin sus kayaks. Allí estaban, parados en la entrada del club, agotados tras varios días e intentos fallidos por seguir viaje, habiendo quedando atrapados en Caleta Falsa, sin haber finalizado la travesía como la habían imaginado, pero sanos y salvos.
Sus deseos de cumplir su sueño, su objetivo, su meta, sus ganas de superarse y de realizar algo que para muchos resultaría imposible o cosa de locos, despertó frustración y tristeza en ellos. De todos modos cuentan con inolvidables experiencias de su recorrido, incluyendo la adrenalina del momento en que debieron finalizar prematuramente su viaje, volando en helicóptero hasta Tolhuin y luego en micro hasta aquí. Marcus y Biff son dos excelentes personas, muy agradecidos por cada gesto nuestro, desde la bienvenida a la cena con asado, cervezas y alegría.

En la otra cara de la moneda, el 27 de enero a las 22hrs Agustín y Luis García Albarido, y Diego Lamas, los tres argentinos que emprendieron hace casi 300 días su travesía "De cara al viento" -De La Quiaca a Ushuaia en kayak - llegaron a Ushuaia. No los conozco pero su historia me emociona y renueva energías cada vez que veo fotos o videos de estos tres valientes y felices jóvenes compatriotas.
Espero poder conocerlos personalmente en algún momento para oir de ellos sus aventuras y testimonio.

"La eventualidad de cumplir un sueño hace que la vida sea interesante", y si no logramos cumplirlo, lo importante es haber soñado y haberlo intentado. Nunca es tarde para volver a intentar, todo es parte de los aprendizajes que la vida nos ofrece, y depende de nosotros aprender o no las diversas lecciones.

25 de enero de 2010

Changas tecnológicas

Hace algunos días hice un video comercial del camping del club náutico, con el fin de pasar el rato. El presidente del club, Pablo, vió el video y me lanzó un desafío, armar un video de un viaje en el que navegó el Rio Colorado en kayak. Este video será presentado en un encuentro de kayakistas en la Isla Martín García y también en un concurso de videos náuticos. Un desafío que he aceptado y que, con gran entusiasmo, haré.

24 de enero de 2010

Juntando calorias

Ha pasado más de una semana desde mi llegada a Rio Grande. había llegado hambriento y muy flaco, habiendo vivido de un menú alto en carbohydratos, quemados rápidamente en mis muchas caminatas.
Desde el primer día en el camping, he estado comiendo carne, cordero, verduras, frutas, sopas, pollo, empanadas, pizza, ensaladas, acompañando todo con vino, gaseosa, cerveza, agua, leche de soja y demás variedad de comidas y bebidas. Aprovecho estos tiempos de vacas gordas para cuando lleguen los de vacas flacas.
Las calorias son bienvenidas en mi cuerpo, y ¿Cómo decirle que no a todos estos manjares que me ofecen constantemente?


Asado - uno de los muchos


Chef Matías - Trucha a la provenzal con Lucas y Willie

23 de enero de 2010

Camping Club Náutico

Sudáfrica y Alemania - América en Fiorino

En la costa del Rio Grande, en Rio Grande -Tierra del Fuego-, he pasado más de una semana recuperandome de la inflamación del tendón de aquiles. allí descubrí que hay mucha gente viajando, conociendo, ampliando sus experiencias de vida, algunos por más otros por menos tiempo, algunos en bicicletas, otros en motos, o en motorhomes, camionetas, mochileros a dedo o en colectivo, sólos, en grupo o en familia; una variada gama de viajantes en busca de un ideal, de cumplir sus metas, de disfrutar la vida descubriendo lo nuevo en lo viejo.

Alemania - Julian en bicicleta
















Rodeado de buenas energías, de gente de mucho bien, estoy conociendo a muchos de estos aventureros quienes hacen de mi estadía un continuo conocer de experiencias y culturas lejanas a las vividas por mí en mis 23 años en Buenos Aires.

De seguro seguiré cruzandome con muchos más, al menos eso espero.

ALGUNOS VIAJEROS:

Alemania - Familia completa; América Latina en moto (1 año)



Suiza - Argentina en motorhome
Bélgica - América Latina en bicicletas
Francia - Patagonia en bicicleta doble

19 de enero de 2010

Sacando al primitivo de adentro

Todos los días la marea del Atlántico sube cubriendo varios kilometros de playa por donde corre el Rio Grande. También, todos los días, la marea baja dando lugar a una inmensa playa. En el proceso, los peces de mar y los de rio se juntan eb la boca de la desembocadura; posiblemente a ponerse al día sobre temas comunes y corrientes. Al bajar tan rápidamente la marea, algunos de estos peces sin fronteras quedán atrapados en pequeñas lagunas de agua. Cuando esto sucede, algunos residentes aparecen con arpones o largas varas de hierro, dispuestos a cazar uno de los curiosos peces perdidos.

Marea alta


Marea baja


Una tarde de poco sol y mucho viento, decidimos con José -nuero de Willy- ir a competir con los viejos arponeros en la compatencia de caza de trucha varada. Entramos por la orilla más cercana al Club Náutico, con una vara de hierro cada uno, caminando sobre piedras, con las piernas cubiertas por agua salada y dulce, decididos a salir victoriosos.
De pronto, sin aviso, una trucha asustada comenzó a nadar contra la corriente, en busca de alguna salida -inexistente sabíamos nosotros, pero no ella- o algún refugio. El agua delataba la ubicación del pez, la espuma blanca que dejaba al aletear entre las pequeñas aureolas que producía el viento era suficiente para saber donde impactar con la vara. Así fué, sin pensarlo mucho, sin ser totalmente conciente de lo que estaba sucediendo al impactar con hierro sólido a un pez sin escamas.

La escena me recordó a quienes cazan lobos marinos a los golpes, un método súmamente cruel, sin escrúpulos, sin asco, pero con necesidad de muchísima determinación; entre corridas, saltos y golpes, entre nuestros pies yacía, debilitada, una trucha de más de 6 Kg, lista para ser sacrificada en nombre del hambre.



La experiencia fué única, sacar lo primitivo de adentro es plenamente gratificante; poder utilizar esa parte que hemos reprimido por medio de modales, costumbres, protocolos y demás estigmas sociales.
El haberme conectado con mi animal interior, me ha hecho sentir más vivo.

17 de enero de 2010

Reposando en tiempos de reposo

Fuí a la guardia del hospital de Rio Grande. Allí me dijeron que debo permanecer por lo menos una semana en reposo, ya que la inflamación es en el tendón lo cual lleva más tiempo para recuperarse que un musculo. Una mujer residente, Sandra, me alcanzó del hospital al camping en su automovil, ya que había estado conmigo esperando su turno en la guardia y había escuchado mi molestia en mis medios de transporte. Eso no es todo, Sandra apareció en el camping 30 minutos después de haberme alcanzado, con un blister de Diclofenac y dos dosis del mismo desinflamatorio de en acción rápido, y no aceptó más que un gracias a cambio. Me alegra mucho seguir conociendo gente gente con tan buen corazón, dispuesta a dar incondicionalmente.

En cuanto al talón, lo bueno es que no tengo nada grave, y lo que pareciese malo -el tiempo fuera- no lo es en absoluto. Estoy disfrutando de una gran estadía en el Camping del Club Náutico, dónde he dedicado tiempo a las artesanías, conocer gente, comer asados constantemente y cazar una trucha. Digo cazar y no pescar por que cuando la marea bajó, fui con el yerno de Willy (dueño del camping y socio fundador del club) a un piletón formado en donde todos los días quedan encerradas truchas, desorientadas por la rápida bajada de la marea. La caza fué muy exitante al momento de correr en el agua siguiendo al pez, pero, a su vez, muy salvaje e impactante al tener que impactar a la trucha con una barra de metal sólido. De 4 parejas de caza fuimos los únicos que sacamos una trucha, de más de 7 kilos, un actual trofeo, un futuro festín gastronómico.


Desde el camping se puede apreciar la desembocadora del Rio grande en el Océano Atlántico; lugar donde todos los años llegan bandadas de aves migratorias desde alaska. Cruzando el Rio Grande, hay un frigorífico que yace en silencio, exponiendo sus belleza al ponerse el sol.

Pasaré entre una y dos semanas en reposo, recuperando fuerzas y planificando mi nuevo inicio de caminata, marcando esta ciudad como KM 0. Mientras tanto estaré reposando en este tiempo de reposo. Todo es por algo, nada es por nada.

15 de enero de 2010

Nueva ciudad, nuevos misterios


La continuación de la RN3, de Tolhuin a Rio Grande, cambia absolútamente del paisaje que venía acompañandome. Esta zona de la isla es zona de Pampa, más seca, mucho viento, pocos árboles, y una total carencia de cerros y montañas.

En un momento, a 50 km de Rio Grande, a un lado de la ruta se puede apreciar la inmensidad del Océano Atlántico, del otro, la extensa pampa con grandes estancias.
Al llegar a la ciudad de Rio Grande, mi primera impresión no fue buena; calles sucias, barrios asemejando un asentamiento, carteles con reclamos al gobierno y otros pidiendo ayuda para encontrar a una niña, gente con caras largas de una vida sin mucha emoción. No quiero quedarme con esta primera impresión, porque nunca son sanas las primeras impresiones, cargadas de prejuicios producto de la falta de conocimiento.
Llegué a Rio Grande con inseguiridades, prejuicios y una primera mala impresión que pretendo deshacer por medio de caminar sus calles y conocer a su gente.
Tengo el tobillo muy inflamado, una posible tendinitis que confirmaré llendo a la guardia del sanatorio de la ciudad. No es nada grave, pero para andar caminando por horas en la ruta no es menor la incomodidad al caminar. ¿Cúantos días de reposo tendré? ¿Es casualidad que tengo que hacer reposo en el primer lugar que tengo malas impresiones al llegar? No lo creo.
Más allá de la incomodidad física y de la impresión que tuve al llegar, nada es tan fuerte como para quitarme un segundo de emociónes agradables al llegar a una nueva ciudad, con sus misterios e historia única que estoy dispuesto a conocer.